Si hay algo que me gusta de Android, es que al ser una plataforma desarrollada en buena medida fuera de las grandes empresas de telecomunicaciones, el entorno entero favorece que no consumas datos si no lo necesitas de verdad.
Por ejemplo, podemos deshabilitar cómodamente nuestra conexión de datos móvil (esencial si no tenemos tarifa de datos contratada) y en caso de tenerla activada, las funcionalidades más importantes del sistema se encargan de no gastar datos tontamente.
¿Cómo? Sincronizando cada cierto tiempo y permitiendo modificar la frecuencia del refresco, limitando el número de bytes a descargar o refrescando sólo a petición del usuario. Esta política, tiene sus limitaciones, como por ejemplo que por defecto el visualizado de correos en formato HTML esté limitado por el cliente que tiene el sistema. read more