¿Por qué Gmail es tan rápido?
Desde este portal siempre hemos dado muy buenas críticas al correo web de Google y a todas las posibilidades que cada cierto tiempo amplia. Sin embargo, su rasgo más característico quizás sae su rapidez, esa rapidez tan enorme que te permite trabajar casi como si estuvieras en local con una línea relativamente lenta. Poco a poco los secretos de Gmail se van descubriendo y el equipo de desarrollo ha ofrecido detalles de algunas de las técnicas que lo hacen tan rápido. Estas técnicas, están a años luz de otros servicios de correo que en lugar de ofrecer cada día una mejor calidad de uso al usuario apuestan por recargar barrocamente con publicidad y anuncios, servicios de correo que son encima de mala calidad.
Javier Pastor en The Inquirer nos relata en español lo que en el blog oficial de Gmail ha sido publicado por los desarrolladores.
El blog oficial del equipo de desarrollo de Gmail ha explicado algunos de los secretos del funcionamiento interno de este servicio Webmail, que desde luego puede presumir de rapidez. Sus desarrolladores no se quedan ahí, y pretenden hacerlo aún más veloz.
Desde su aparición Gmail revolucionó el concepto tradicional de los clientes webmail proponiendo una serie de opciones y filosofía de funcionamiento que hasta entonces no se habían visto en servicios tradicionales como los que proponían Microsoft o Yahoo!. Una de las ventajas de esa concepción original fue la rapidez con la que funcionaba todo el sistema, algo en lo que sus desarrolladores estaban muy centrados y que entre otras cosas hacía uso de técnicas de prefetching para ‘adivinar’ el próximo movimiento del usuario y cargar información de forma anticipada.
Estas técnicas han sido ahora mejoradas gracias al estudio continuo de los procesos de carga de las páginas con herramientas como Httpwatch, WireShark y Fiddler, que les han permitido conocer el número de peticiones HTTP que se suceden en la negociación y carga de una nueva página, además de otros muchos datos. Eso les ha permitido acortar aún más los tiempos de carga reduciendo, por ejemplo, el número de cookies -o más bien, su alcance- además de hacer que todas las pequeñas imágenes de Gmail fueran cacheables por el navegador además de utilizar una técnica llamada spriting para convertir pequeños iconos en las llamadas meta-imágenes.
Y sin duda, las mejoras tienen un impacto positivo: Gmail sigue siendo veloz como el rayo a la hora de trabajar con nuestro correo webmail.








